Audi A5 e-hybrid

Estilo y eficiencia. Con unas medidas externas mayores que el Audi A4 que sustituye así como el anterior A5 Sportback, el A5 monta una nueva plataforma PPC que permite la hibridación enchufable. Su silueta nunca pasa desapercibida. He podido comprobarlo en toda la prueba. Incorpora el paquete Black Line en acabados negro brillo en la parrilla frontal, los tiradores de las puertas o las carcasas de los retrovisores, además del difusor trasero y las finales de las dos salidas del escape.

Por dentro, el volante está realizado en dos partes planas, arriba y abajo y de tres radios, formando parte de un interior lujoso y deportivo que complementa con una doble pantalla curvada de 11,9 pulgadas dedicada a la instrumentación junto a la táctil de 14,5” para el infoentretenimiento y en este caso una adicional de 10,9” vista del conductor.

Para la motorización, la casa alemana ofrece dos niveles de potencia: 299 CV de nuestra prueba y otra de 367 CV que consta del mismo motor de gasolina con diferente gestión electrónica, el 2.0 TFSI de 252 CV y ​​otro eléctrico de 143 CV, asociados a la caja de cambios automática de doble embrague. 

Del comportamiento destacaría una entrega de potencia fulgurante cuando circulemos en la función híbrida, más aún con el programa de conducción Sport y siempre con una sensación de control y estabilidad que proporciona la tracción integral quattro.

Motor gasolina 252 cv; Motor eléctrico 143 cv / Consumo WLTP: 2,0 l. en los primeros 100 km/batería, capacidad: 20,7 kWh/Autonomía eléctrica: 110 km/Aceleración 0-100 km/h: 5,9 s/ Cambio: Automático 7 vel. / Tracción: Total / Etiqueta DGT: 0 / Medida exterior: 4,83 m. / Capacidad maletero: 331-1175 l. / Precio: 69.140 euros (S Line quattro S tronic).